Motril es una ciudad de unos 60 000 habitantes en la Costa Granadina, en la provincia de Granada, a orillas del Mediterráneo. Es la segunda más poblada de la provincia, solo por detrás de la capital, y tiene un puerto con actividad pesquera, comercial y líneas de pasajeros al norte de África. Está entre el mar y la sierra de Lújar, en la vega del río Guadalfeo. Quien llega por el litoral granadino suele tomarla como base para la playa y para probar el pescado, no como una ciudad de itinerario largo.
La mejor época para visitar Motril
La costa de Granada tiene más de 300 días de sol al año. La sierra de Lújar frena los vientos fríos de Sierra Nevada y el mar suaviza el aire, así que la media anual queda entre 18 y 20 °C. En verano las máximas rondan entre 27 y 31 °C, y julio y agosto son secos. En invierno, las máximas están entre 17 y 19 °C. Para la playa, de junio a septiembre. Para caminar por la ciudad sin calor, primavera y otoño. Las lluvias, cuando llegan, suelen ser torrenciales, por lo general en noviembre y diciembre.
Cómo llegar a Motril
La ciudad está a 65 km de Granada, atravesada por las autovías A-7 y A-44. En auto, son unos 74 minutos hasta el aeropuerto de Málaga y 52 hasta el de Granada. El puerto de Motril tiene líneas de pasajeros a Melilla, Nador, Alhucemas y Tánger Med. En Motril no hay aeropuerto.
Qué hacer en Motril
La playa principal es la de Poniente, con 2,2 km de longitud, grava y guijarros, paseo marítimo con ciclovía y muchos chiringuitos, la más concurrida de la ciudad. Playa Granada tiene aguas tranquilas y menos gente. En la ciudad, el santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, en lo alto del cerro, está donde hubo un castillo árabe y es el símbolo local. La iglesia mayor de la Encarnación se levantó entre 1510 y 1514 sobre una antigua mezquita. El Teatro Calderón de la Barca, de los siglos XIX y XX, tiene la sala en forma de concha.
El pasado azucarero explica buena parte de la ciudad. El Museo Preindustrial del Azúcar es el único de Europa con este tipo de colección, y la antigua Fábrica del Pilar, cerrada en 1984, se convirtió en espacio de exposiciones con mirador.
Dónde alojarse
Quien va por la playa suele alojarse alrededor de la playa de Poniente, la que concentra más apartamentos y servicios. Para conocer el casco histórico y el mercado, sirve mejor el centro de la ciudad, a 40 m de altitud entre el mar y las primeras colinas.
Gastronomía
Mandan el pescado y la huerta. El pulpo seco de Motril, secado en percha, y los espetos de sardinas, asados en la playa, son lo que vale la pena probar. La quisquilla, una gamba pequeña, tiene fama en todo el país. En dulces, la torta real, de origen árabe, y la leche rizada, un helado local. El ron Pálido de Montero es la bebida exclusiva de la región.
Consejos prácticos antes de ir
- La playa de Poniente es de grava, no de arena: lleva sandalias.
- Si vas a volar, el aeropuerto de Granada es el más cercano, a 52 minutos en auto.
- El 13 de enero la ciudad recuerda el terremoto de 1804, y la Semana Santa tiene procesiones.
- Las lluvias pueden ser torrenciales, así que lleva una chaqueta impermeable en otoño.
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Como parada de medio día o como base de playa tranquila, sí. La ciudad no tiene un monumento de fama internacional, y la playa es de grava, lo que decepciona a quien espera arena fina. A cambio, se come bien y la ciudad tiene vida propia más allá del turismo. Quien busque una ciudad histórica de verdad debería reservar el tiempo para Granada.













