Vicenza está en el Véneto, en el noreste de Italia, al pie del monte Berico, donde el río Bacchiglione atraviesa la ciudad. Queda a unos 60 km de Venecia y a 200 km de Milán, en la línea de tren entre las dos. La ciudad tiene poco más de 110 000 habitantes y es una de las más ricas del país, con industria textil, siderúrgica y joyera. Pero lo que trae al visitante es el arquitecto Andrea Palladio: el centro y sus villas en los alrededores son Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1994 (ampliado en 1996).
La mejor época para visitar Vicenza
El clima es templado, con algunas características continentales: inviernos fríos y húmedos, veranos calurosos y bochornosos. Llueve unos 1060 mm al año, en unos 88 días, con el mínimo en invierno y picos en otoño y primavera. Hay 59 días de neblina al año, y la humedad media es del 74,6 %. Según las cifras, la primavera y el inicio del otoño se libran de los dos extremos: el calor bochornoso del verano y la neblina del invierno. Como la visita es de calles, plazas y edificios, el clima suave cuenta más que en un destino de playa.
Cómo llegar a Vicenza
La estación de Vicenza, abierta en 1846, forma parte de la línea Milán-Venecia y es también el nudo de dos ramales, hacia Schio y Treviso. Quien ya está en Venecia o Milán llega en tren. En avión, la entrada suele ser por un aeropuerto mayor de la región.
Qué hacer en Vicenza
- Ver la Basílica Palladiana, en la Piazza dei Signori. El propio Palladio dijo que resistía la comparación con cualquier obra de la Antigüedad.
- Entrar en el Teatro Olímpico, proyecto de Palladio iniciado en 1580, el año en que murió, con escenarios de madera de Vincenzo Scamozzi.
- Ir a la Villa Almerico Capra, "La Rotonda", justo fuera del centro.
- Pasar por los palacios Chiericati (hoy pinacoteca de la ciudad), Barbaran da Porto (museo Palladio) y Thiene. Son 23 edificios firmados por Palladio en la ciudad.
- Mirar los puentes de origen romano sobre el Bacchiglione y el Retrone, y los arcos de un acueducto romano fuera de la Porta Santa Croce.
La ciudad se visita a pie, y Venecia y Milán quedan cerca para quien tenga tiempo extra.
Dónde alojarse
El centro histórico, alrededor de la Piazza dei Signori, reúne la mayor parte de los edificios de Palladio, y dormir allí permite hacerlo todo a pie.
Gastronomía
La cocina es campesina: caza, quesos, verduras y polenta, sin el toque de pescado de Venecia. Los platos clásicos son el baccalà alla vicentina, el risi e bisi (arroz con guisantes), la polenta e osei y los bigoli all'arna, una pasta gruesa con ragú de pato. Entre los productos, la sopressa vicentina, el queso Asiago y el vino Cabernet de Breganze. Curiosidad: los italianos llaman a los vicentinos mangiagatti, comedores de gatos.
Consejos prácticos antes de ir
- Combina Vicenza con Venecia y Milán, en tren.
- Planifica la Rotonda y las villas aparte, porque están fuera del centro.
- Comprueba el horario y el día de apertura del Teatro Olímpico antes de ir.
¿Lo recomienda Visite o Mundo?
Sí, sobre todo para quien disfruta de la arquitectura. Es una ciudad de un día entero o de una noche, que rinde bien combinada con Venecia. Quien busque playa o naturaleza se queda sin ellas.













