Las Islas Georgia del Sur y Sandwich del Sur son un territorio británico de ultramar en el Atlántico Sur, un conjunto remoto e inhóspito de islas. Georgia del Sur es, con diferencia, la mayor: 165 km de largo y entre 1 y 35 km de ancho. Las Sandwich del Sur quedan a unos 700 km al sudeste. Juntas suman 3903 km², sin población permanente. Quien va hasta allí quiere ver un paisaje de montañas, glaciares y mucha fauna, y acepta que no se trata de un destino común.
La mejor época para visitar las islas
El clima es polar, de tipo tundra, y bastante variable. En Georgia del Sur, las máximas diarias a nivel del mar rondan los 0 °C en invierno (agosto) y los 8 °C en verano (enero). Puede nevar o llover en cualquier mes, y la precipitación anual es de unos 1500 mm. Las Sandwich del Sur son mucho más frías. El hielo marino las rodea desde mediados de mayo hasta finales de noviembre, y en la isla Thule del Sur se han registrado extremos de -29,8 a 17,7 °C. Como las visitas dependen del barco, el verano del hemisferio sur es la elección obvia.
Cómo llegar a las islas
No hay pista de aterrizaje en las islas. La única forma de llegar a Georgia del Sur es por mar, en crucero o en velero. Los cruceros suelen combinar una parada en Grytviken con la península Antártica. Los veleros fletados generalmente salen de las islas Malvinas y hacen viajes de cuatro a seis semanas. Quien llega en yate debe presentarse ante el oficial del gobierno en King Edward Point antes de moverse por la isla, y el amarre en los antiguos muelles balleneros está restringido, con una zona de exclusión de 200 m. Es decir: el viaje se planifica con un operador de expediciones, no con un pasaje aéreo.
Qué ver en las islas
Georgia del Sur es montañosa y en buena parte estéril. Once picos superan los 2000 m y el más alto es el monte Paget, con 2934 m. Las laderas están cortadas por desfiladeros llenos de glaciares, y el mayor es el glaciar Fortuna. La isla alberga pingüinos, ballenas, leones marinos, focas y albatros, y la preservación de este santuario de cría es el motivo de tantas reglas de visita.
La historia tiene dos capítulos. El primero es la caza de ballenas: el noruego Carl Anton Larsen fundó en Grytviken, en 1904, la primera estación ballenera en tierra y el primer asentamiento permanente. La estación funcionó hasta 1965. Quedan el museo, la iglesia y las ruinas de las otras estaciones. El segundo es Ernest Shackleton. En 1916, después de cruzar el mar en un bote pequeño, desembarcó en la bahía del Rey Haakon y atravesó la isla a pie con Tom Crean y Frank Worsley hasta la estación de Stromness. Murió a bordo de un barco en King Edward Cove, en 1922, y está enterrado en Grytviken.
Las Sandwich del Sur son otra cosa: 11 islas volcánicas, algunas con volcanes activos, deshabitadas. El punto más alto es el monte Belinda, con 1370 m, en la isla Montagu. Aparecen más en los mapas que en los itinerarios.
Dónde alojarse
No hay alojamiento en tierra. Los residentes son el oficial del gobierno, científicos y el equipo de apoyo del British Antarctic Survey en Bird Island y King Edward Point, además del personal del museo de Grytviken. En la práctica, el turista duerme a bordo.
Consejos prácticos antes de ir
- La moneda oficial es la libra malvinense, que se usa junto con la libra esterlina.
- Lleva ropa para frío y viento, con capas impermeables, incluso en verano.
- Argentina reclama la soberanía de las islas, que el Reino Unido administra. La disputa contribuyó a la guerra de las Malvinas de 1982.
- Sigue las reglas de aproximación a la fauna y de amarre. Existen para proteger las colonias.
¿Lo recomienda Visite o Mundo?
Es un destino de expedición, caro y hecho en barco. Para quien ya sueña con la Antártida y la fauna polar, vale la pena incluir una escala en Grytviken, donde está la tumba de Shackleton. Para el viajero común, es más historia para leer que itinerario para hacer.



