Le Havre es una ciudad portuaria de Normandía, en el noroeste de Francia, en la costa del canal de la Mancha y en la desembocadura del Sena. Tiene entre 170 000 y 180 000 habitantes, está a 70 km de Ruan y a 176 km de París, y fue fundada por el rey Francisco I en 1517. Casi todo lo que se ve se construyó después de 1945: la ciudad quedó devastada en la Batalla de Normandía, con 5000 muertos y 12 000 casas destruidas, y el centro se reconstruyó entre 1945 y 1964 según el plan del arquitecto Auguste Perret. En 2005 la Unesco inscribió ese centro como Patrimonio Mundial.
Hormigón armado a escala de ciudad. No a todo el mundo le gusta, pero es un lugar único.
La mejor época para visitar Le Havre
El clima es oceánico templado. Un día sin viento es raro, y la temperatura varía bastante, incluso en un mismo día. En promedio, el termómetro baja de 0 °C unos 25 días al año y pasa de 25 °C en cerca de 11. La lluvia se reparte a lo largo del año, con máximo en otoño e invierno, y junio y julio tienen en promedio dos tormentas por mes. El sol aparece unas 1786 horas al año. Para recorrer la ciudad y la playa, de mayo a septiembre, siempre con una chaqueta a mano. En junio, la playa de Le Havre y Sainte-Adresse recibe el festival de jazz Dixie Days.
Cómo llegar a Le Havre
El tren es la mejor opción. Hay trenes de la línea París-Le Havre (desde la Gare Saint-Lazare, pasando por Ruan) y un TGV diario que une la ciudad con Marsella, vía Lyon. Por carretera, la A131 conecta con la A13 por el puente de Tancarville, y la A29 cruza el Puente de Normandía: Ruan queda a una hora, Caen también, y la Isla de Francia a una hora y media. El aeropuerto de Le Havre-Octeville, a 5 km al norte, hasta donde sabemos no tiene vuelos regulares; el aeropuerto de Caen-Carpiquet está a unos 54 km. El puerto también recibe cruceros: en 2011 fueron 95 escalas, con 185 000 pasajeros.
Qué hacer en Le Havre
La referencia es el centro reconstruido. El Ayuntamiento y la Iglesia de Saint-Joseph, de 107 m de altura, son obras del propio Perret. La Maison de la Culture, apodada "el Volcán", fue proyectada por Oscar Niemeyer en 1982 y reformada a partir de 2012. El museo André Malraux (MuMa) es el segundo de Francia en número de pinturas impresionistas. Para ver lo que quedó de la ciudad antigua está la abadía de Graville, el edificio más viejo que sigue en pie, y la capilla de Saint-Michel de Ingouville. Los jardines colgantes y el Priorato de Graville dan vista a la ciudad baja, y el bosque de Montgeon y el parque de Rouelles están en la ciudad alta.
Un tranvía con 23 estaciones une la playa con la estación de tren y sube hasta la ciudad alta. El fin de semana, los vecinos van a las playas de la Côte d'Albâtre o, por el Puente de Normandía, a Honfleur, que está al otro lado del estuario. En el catálogo de actividades que reservamos, hay una sola: el tour privado en moto con sidecar saliendo de Honfleur, de 2 horas.
Dónde alojarse
La ciudad baja, cerca de la estación y de la playa, es la mejor base, ya que el tranvía une las dos.
Consejos prácticos antes de ir
- Si llegas en crucero, se puede hacer el centro de Perret, el Volcán y el MuMa a pie o en tranvía en una mañana.
- Lleva siempre una chaqueta impermeable, por el viento.
- Combínalo con Honfleur en el mismo día por el Puente de Normandía.
- Planea la llegada en tren: hasta donde sabemos, el aeropuerto de la ciudad no tiene vuelos regulares.
¿Lo recomienda Visite o Mundo?
Sí, para quien disfruta de la arquitectura y los museos, y como parada de un día para los barcos. Es una ciudad portuaria y moderna, sin aire medieval. Quien busca callejuelas antiguas preferirá seguir directo a Honfleur.








